miércoles, 11 de julio de 2018

LA ERMITA DE LA VIRGEN DEL NORDÉS



No tiene un estilo definido, pero si tiene dos nombres. El menos conocido, que es con el que nombro el post, de la Capilla de la Virgen del Nordés. El mas conocido por todos sin duda, la ermita de Chamorro.

La ermita vista desde el aparcamiento
Al igual que en el caso de Breamo, la ermita cristianiza un lugar de culto pagano, donde los celtas que habitaban estas tierriñas nuestras, practicaban sus ritos ancestrales. La ermita esta formada por una única nave rectangular con muros de piedra granítica, alternando con mampostería. En el muro sur encontramos una inscripción que data la construcción en el primer tercio del siglo XVI. Posteriores obras mejorarían la construcción en el siglo XVII, incorporándole a la capilla mayor una bóveda de crucería de trece claves, donde la piedra dibuja estrellas de cuatro puntas bajo las cuales se sitúa un retablo barroco presidido por la imagen de la virgen con el niño. Esta figura es bajomedieval datando del siglo XII

Dentro de la ermita además encontraremos una pequeña exposición de los exvotos que la devoción y el agradecimiento de aquellos que la consideran parte importante en la salvación de sus vidas; principalmente en la mar, han llevado como ofrendas, por lo que podemos ver figuras de barcos además de las típicas figuras de manos, pies, cabezas... estos últimos exvotos los veremos repetidos en otras capillas, iglesias y ermitas a lo largo y ancho de la costa gallega.

Y aunque en el caso de la Virgen del Nordés, existen varias leyendas, como no podría ser de otra forma; esto es Galicia y si un lugar anteriormente celta no tiene al menos una leyenda, es que te han mentido y no ha sido anteriormente un lugar de culto celta. Yo en esta ocasión solo os contare una de ellas. Las otras las dejaremos para otras veces que vengamos hasta Chamorro y sus alrededores.


Vista de Ferrol en plano
Muy bien, vamos al lio. Luego os iré contando cosas de esta ermita del Nordés. Partiremos, como no puede ser de otra manera, desde el polígono industrial de Vilar de Colo. Como siempre que vamos dirección Ferrol, cogemos la autopista y esta vez iremos hasta casi el final. Digo casi porque vamos a salir antes de una curva cerrada que hay, siendo esta la penúltima salida antes de llegar al puerto. La salida no está numerada, pero vamos; mucha perdida no tiene.  Un polideportivo a la derecha, una curva muy cerrada de frente, una salida que parece complicada… esa es nuestra salida. 

Bien ahora que habeis cogido la salida, ya habéis pasado la curva que tambien tiene la salida y, aunque os parezca que no, en el cruce que tenéis delante la preferencia es vuestra; hay un STOP a cada lado. Nosotros en este cruce vamos a girar a la izquierda y después en la rotonda, otra vez izquierda. Iremos dirección centro ciudad buscando las señales que nos indiquen CHAMORRO. La señal en cuestión es la que veréis arriba del todo en el grupo de señales que veréis en el cruce donde a la izquierda veréis la comandancia de la guardia civil. Como os dije antes no tiene perdida; no es como la salida al Forgoselo que hicimos en la que os tuve que poner un mapa.

Seguimos la indicación de la señal, y en el cruce de la guardia civil giramos a la derecha. Vamos a bajar hacia Serantes y debemos seguir las indicaciones que nos llevan a Chamorro. Insisto, lo sé, soy un poco pesado, pero esta tan bien señalizado que casi me daría vergüenza que no llegaseis tan solo siguiendo las señales. Quiero decir que, si habéis llegado a Fontardión, a Forgoselo y al pico de San Vicente, es obligatorio llegar a Chamorro, cuya señalización deja las señalizaciones de Breamo como meras, e incompletas, sugerencias.

De acuerdo. Una vez que hayáis pasado Serantes en dirección Cobas, tenéis ahí a la izquierda el acceso a la ermita. Se puede subir en coche sin problemas. Ahora bien, aunque me supongo que un día cualquiera entre semana tropezareis más bien con poca gente, no puedo asegurároslo. Principalmente porque yo hasta aquí, de momento y, aunque la tengo bastante cerca, no he venido más que una vez, en sábado y temprano por la mañana. A esas horas ni tan siquiera estaba el puesto de rosquillas montado. De ese sábado son las imágenes que ilustran este artículo. Eso sí, me comprometo a volver y contaros otra de las leyendas que conozco del lugar.
La ermita desde el otro lado

En cuanto a posiciones de disparo, yo encontré varias. La primera y mas evidente desde el acceso de la ermita hacia la ría. El lugar esta cubierto por un tejadillo de muy buena planta. Casi cualquiera de las posiciones elevadas por encima de la ermita; cuidado con los equipos y la óptica al bajar; los caminos por los que nos desplazamos hasta estas posiciones son de tierra removida y con bastante pendiente. El típico caminillo de cabras vaya. Y el que a mi personalmente mas me gusto, rodeando la ermita, haciendo esquina hay una especie de dintel o banco exterior. Yo hice una buena ronda de disparos desde esta ultima posición. Os dejo con la leyenda.

LEYENDA DE LOS HUERFANOS Y LA VIRGEN

Vivian en Serantes tres niños hermanos y huérfanos que eran tan pobres como todos los huérfanos que sobrevivían por si mismos en el siglo XV solían serlo. Sus únicas posesiones en el mundo eran un hatillo con sus ropas, tres cabras que pastaban entre los escasos pastos del lugar y; aunque ellos no lo consideraban como posesión, pues un amigo no es de propiedad de nadie; un simpático perro pastor.

Estos tres hermanos pese a todo eran muy felices, y las gentes del lugar los veían habitualmente al atardecer arrodillarse para rezar el Ángelus y saludar a la virgen María.
Un día, con fortísimos vientos y lluvia aguacerada, los vecinos pudieron ver desde toda la comarca como una gran llamarada con forma de arco iris. Las gentes del lugar se preocuparon, y empezaron a pensar en la posibilidad de que aquellos huérfanos hubiesen muerto, puesto que en aquella ocasión el temporal había sido de considerable intensidad. 
Sin embargo, a los pocos días los vieron. Bajaban mucho mas contentos y felices de lo que estaban siempre; si es que aquello podía ser posible, cantaban y alababan a la Virgen.

El puerto desde Chamorro a pleno zoom
Cuando los vecinos les preguntaron que había sucedido, nada dijeron hasta que todos se hubieron reunido. Una vez que todo el pueblo se presento los niños los guiaron hasta el lugar donde todos sabían que vivían, un poco más adelante, les mostraron unas rocas bastante grandes; tanto que aun se conservan; donde estaba grabada una imagen de la Virgen. Entonces los niños les explicaron que la Virgen descendió del cielo con su hijo y se había sentado en aquella roca. Estuvo hablando con ellos, mientras llovía a cantaros, pero su manto bordado siempre estuvo seco. La promesa que les dio la Virgen fue que daría grandes beneficios a la comarca, así como que en tres días; por medio de los ángeles; enviaría una imagen suya que todos debían reverenciar. Y así sucedió, a los tres días apareció una imagen pequeña de rica talla y vestidura de seda con piedras preciosas. Las gentes decidieron hacerle un templo, bajaron la imagen en procesión hasta el pueblo de Serantes, pero; al amanecer del siguiente día pudieron comprobar que la imagen había desaparecido porque había vuelto hasta el monte, justo hasta las rocas donde el día anterior había aparecido. De este modo pensaron que la Virgen quería estar ahí y allí le construyeron la ermita; cerca de los tres huérfanos que cada tarde durante todas sus vidas la habían saludado.

Nos vemos en el próximo paseo.

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Panoramica desde la Ermita,en la que puede apreciarse todo Ferrol







martes, 3 de julio de 2018

EL FUGITIVO SAN VICENTE



El camino que debemos seguir a pie.
Hoy vamos a seguir paseando por las tierras de Ferrolterra, en esta tarde nublada de casi verano; casi porque ya veis como anda el patio; vamos a visitar San Sadurniño. Pero no vamos a ir a San Sadurniño mismo. Calzaos las botas de montaña que nos vamos a ver si San Vicente ha salido de parranda.

Mas o menos en el medio del valle de San Sadurniño, se localiza el monte de San Vicente, conocido también como el Pico de Ferreira. No rebasa los cuatrocientos metros de altura sobre nivel del mar, pero lo cierto es que, desde lejos, visto desde su cara oeste, al menos a mi me recuerda ciertamente al monte Everest en las intro de las películas de la Paramount Pictures.

Llegar hasta allí es relativamente sencillo; aparte de que esta bien indicado; no como el camino para ir a Breamo que recordareis esta muy bien señalizado, pero tampoco es como para llegar al primer punto de disparo del Forgoselo. Es digamos que un término intermedio; está señalizado, pero deberéis ir prestando atención.

Como siempre para estos casos os recomiendo que tengáis en el móvil – Navaja suiza la APP Cartografía de España con la que podréis guiaros cómodamente; siempre y cuando sepáis interpretar un mapa.

En todo caso os indico brevemente. Partiremos como siempre desde el Polígono Industrial de Vilar de Colo. Desde aquí iremos dirección Ferrol y cogeremos la autopista hasta la salida 34F, luego continuaremos dirección polígono industrial Rio do Pozo, justo como cuando vamos hacia Valdoviño; pero atención, al llegar a la Autopista AG-64; que es la que pasa sobre el puente que encontrareis al pasar la base del SPEIS Narón, entramos en ella dirección Villalba.

Edificacion abandonada al principio de la subida.
Seguiremos hasta la salida 13 y aquí saldremos de la autopista para a continuación seguir en dirección Moeche – Ortigueira. Cuando lleguemos al casco urbano de San Sadurniño, vamos a ver un bar; el Café del Palacio y un poco más adelante una rotonda pequeña. Cogeremos en esta rotonda la primera salida, y no soltaremos esta carretera en un buen rato. Se trata de la DP-7601 y la seguiremos hasta pasar la iglesia de san Paio (San Pelayo). A partir de aquí iremos muy atentos; puesto que, aunque hay señales están justo a la salida de curvas y no son inmensas. Si no vamos atentos podríamos no verlas y pasarnos. ¿Cómo sabemos que nos hemos pasado? Simple, si llegáis a un lugar que se llama BORREIROS DE ARRIBA, dad media vuelta y con calma buscad el desvió otra vez; hay dos. La señal de Borreiros por cierto la ve un ciego, si vais mas o menos atentos, sabréis que os habéis pasado.

Una vez que cojáis el desvió, misma política, avanzar sin soltar la pista que habéis cogido. Después de lo cual llegaremos a una curva con un lavadero y un manzano. Aparcamos del lado del lavadero donde no molestemos y echamos pie a tierra. Desde aquí toca moverse a pie. Aunque vale que ahora que lo veis estaréis pensando “pero si el camino es transitable, hay marcas para rueda” lo cierto es que esas supuestas marcas para rueda, son en realidad guías para el agua de lluvia y si no se nota que lo son es porque; aparte de los vehículos técnicos de mantenimiento del repetidor que hay en la cima; hay un sinfín de "listos" que dicen: “El camino es transitable, hay marcas para rueda”. Desenfundamos la cámara y empezamos a caminar.

Abstracta obtenida en la casa abandonada.
Bien, ahora que ya estamos en lo nuestro, si nos fijamos al comenzar a avanzar veremos que hay una casa abandonada, según avanzamos tiene el acceso a nuestra derecha, merece la pena detenernos un instante a disparar unas pocas veces; yo suelo hacerlo cuando vengo para hacer aquí los “Disparos de calentamiento” que tengo por costumbre hacer al comenzar cada salida. Además, en esta casa abandonada; si tienes imaginación; puedes sacar abstractas como esta.

Sigamos avanzando, hay a nuestra izquierda, siempre según subimos, posiciones de disparo a medida que ascendemos, yo suelo parar a comprobar que vistas tengo desde la subida cada pocos metros. Al principio del ascenso espaciando mas las paradas y a partir de la curva cerrada (Sabréis cual es nada mas verla, palabra) lo hago cada pocos metros, cinco como mucho. Una vez que hayáis llegado a la cima, llega el momento de desplegar el trípode y buscar posiciones de disparo. No hay un ángulo mejor o peor ni una orientación mejor que otra. Aquí domináis el valle dado que como os decía al principio, el pico esta en el centro del valle de San Sadurniño. Poneos cómodos, abrid fuego y hasta que dure la batería o la tarjeta. No olvidéis haceros un par de panorámicas desde el mirador. Salen de muerte. Os dejo con la leyenda.


LA LEYENDA DE SAN VICENTE

La cama del santo.

El Pico de Ferreira o de San Vicente es uno de los lugares mágicos del Valle de San Sadurniño. Como todo lugar mágico que se precie en Galicia, tiene su leyenda; la cual, como toda leyenda de lugar mágico gallego que se precie, está basada en lo real. En la cima del Pico, había una ermita dedicada a San Vicente que, todavía estaba en pie cuando Pedro Froilaz se la dona al monasterio de Xúbia allá por el año 1125.

Esta iglesia, como en otros muchos casos; por ejemplo, la ermita de Breamo; fue construida sobre un antiguo lugar de culto precristiano. De la religión de los habitantes de los “castros del Valle de San Sadurniño” que no era otra sino la religión celta, así lo demuestran las increíbles tradiciones celtas que se celebraban cada 25 de mayo en la cima del Pico, poniendo velas en las roturas y hendiduras de la “cama del santo”. Gente enferma acudía a rogar sanación al santo, incluso cuando la ermita ya había desaparecido y de ella solo quedaba lo que se supone es un sarcófago (La conocida como “Cama del Santo”). Según la tradición daban cinco vueltas alrededor del sarcófago humedeciendo la parte dolorida con el agua de la piscina. La otra opción era obviamente meterse uno dentro del sarcófago de piedra para aliviar incluso los dolores de muelas. La gente también lleva animales o se hace un ritual para convocar al santo pidiendo la curación.

Primer plano del cenicero.
Al bajar podéis parar en la iglesia de San Paio, en la que hay una imagen de San Vicente que esta atada con cadenas. Es la imagen que estaba en la ermita, que cuando se demolió esta fue traslada hasta la iglesia de Ferreira. El porque de las cadenas es muy sencillo. Parece ser que al santo no le hizo demasiada gracia que le trasladaran a su nueva residencia. Así que por las noches abandonaba la iglesia de Ferreira y volvía a dormir hasta su cama, el sarcófago que hemos comentado. Y cada mañana los vecinos tenían que subir a buscarlo hasta el pico. Finalmente, cuando los vecinos se hartaron de subir todas las mañanas hasta el pico a buscar al santo decidieron encadenarlo, para que no volviera a huir en sus particulares fiestas nocturnas. Y así sigue en nuestros días, encadenado y sin abandonar la iglesia de Ferreira.

Nos vemos en el próximo paseo.

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Vista panorámica del valle de San Sadurniño desde el Pico San Vicente. Dirección Mar





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