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martes, 18 de junio de 2019

EL RALLYE DE NARÓN

Vamos a conocer un poco mas de cerca el rallye de Narón, uno de los dos eventos del motor más importantes que se realiza en Ferrolterra

Prácticamente no se ha disipado el polvo que levantaron Os Fojeteiros con su concentración el primer fin de semana de junio y a Narón vuelve de nuevo el olor a combustible, a ruedas, a motor en realidad. Si hace quince días acudíamos a las motos esta vez nos toca Rallye. Pues en el mes de junio se celebra el de Narón, valedero para el campeonato gallego.
Según a quien le preguntes acerca de que es un rallye te contestara de un modo u otro. Indudablemente en su respuesta influirá sin duda su afición o desafección en relación a los rallyes. Si le preguntásemos a alguien a quien no le gustan demasiado; o que directamente no le gustan; su respuesta más probable se aproximara a esta: “Un montón de pirados, haciendo el loco por el medio del monte por caminos perdidos atropellando al público cada vez que se descuidan” 
Y ciertamente no podríamos negar que tenga algo de razón… Si solo vemos los telediarios y lo que nos cuenta la televisión. Es decir, si somos unos borregos más del sistema que nos alimenta con Salsa Rosa y demás basura televisiva, esperaremos pacientemente a que cualquier colaborador de cualquiera de estos programas nos diga que es lo que debemos opinar acerca del rallye, que será malo puesto que cada vez que un rallye sale en televisión es para contar muertos. El rallye es malo, lo han dicho por la tele.
Uno de los competidores tomando una de las curvas del tramo del mediodía mientras deja tras de si una cortinilla de polvo
Una de las clásicas imágenes que nos viene a la mente
cuando oímos la palabra rallye. La del coche cruzado 
en una curva mientras levanta una gran polvareda
Por el contrario, si le preguntásemos a un aficionado al rallye, como bien podría ser mi hermana Michelle, acerca de este rallye en concreto su respuesta bien podría ser (De hecho ES su respuesta) “Pues es el rally de casa, el primero que vi y por el que me aficione a ellos, es la emoción de ver espectáculo, de oír los motores y el olor a gasolina, estar con los amigos y pasar un día divertido y entretenido viendo lo que más me gusta”
Así que, decidido a explorar un poco más acerca del mundillo del rallye decidí que este articulo lo íbamos a escribir acerca del 32º Rallye Cidade de Narón. Y como siempre decidí investigar un poco acerca del evento, en este caso por circunstancias de encargos, sin moverme demasiado del sillón del escritorio. En esta ocasión San Google y el teléfono se ha encargado de buena parte de la información, mientras que de las fotografías de los coches en tramo se ha encargado la mejor de las hermanas, al menos la mejor que tengo yo, que ya que iba a ver el rally en directo ha tenido el detalle de hacerme las fotografías en bruto. El procesado ya es cosa mía. Las del paddock vienen de mi archivo.
Treinta y dos ediciones llevan ya con este rallye, treinta y dos. Que pueden parecer pocas, pero son tan solo diez menos que años tengo yo. Para este tipo de eventos en los que tienes a los ayuntamientos en la neutralidad, a los vecinos; depende de cómo se porten tus participantes; indiferentes o cabreados, y que los patrocinadores miran mucho cada vez más el dónde poner sus dineros en patrocinios, el llegar a la 32 a mí me parece una pequeña proeza.
Esta proeza de la que hablamos la lleva a cabo una pequeña escudería, creada por dos corredores de rallye; José Ramón Padín Freire y Constantino Cao y activa en Narón, la escudería Siroco Team. Comenzada a gestarse en diciembre del año 1984, nacería formalmente el día 8 de febrero de 1985 con la firma de los estatutos y el registro de la misma en la secretaria Xeral para o deporte de la Xunta de Galicia con el numero 757 y en la federación gallega de automovilismo con el número 14.
Piloto y copiloto empujan su vehículo para llegar hasta el punto de control en el paddock del rallye
Curiosa imagen en la que los pilotos de este vehículo 
lo llevan al puesto de control del paddock mediante el 
tradicional sistema del empujón. Un clásico que no falla.

En sus comienzos, la escudería tan solo tenía como objetivos el participar en los campeonatos de rallyes, tanto el gallego como el nacional, así como en las diversas pruebas de tipo regional que se realizaban en Galicia o en las cercanías. Y bueno, la cosa no fue mal del todo puesto que aparte de una buena variedad de triunfos individuales, el Siroco Team Narón obtendría el campeonato absoluto de Galicia del año 1987 en su modalidad de Escuderías.

Esto animaría a aquellos visionarios a meterse en un sarao de los buenos, en un fregado de cuidado en un lio del copón. Decidieron organizar su propia prueba y además de ello no tuvieron mejor idea que el realizar una prueba puntuable para el rallye gallego. Inicialmente y durante las primeras seis ediciones seria en la modalidad de rallye sobre tierra. A partir del año 1994 pasarían la prueba a la modalidad de rallye sobre asfalto después de haber conseguido que su prueba fuera la mejor puntuada sobre tierra en toda Galicia desde el año 1990 hasta el 1993 y que les ofrecieran incluir su prueba en el campeonato de España sobre tierra; oferta que declinarían amablemente en favor de pasarse al gallego sobre asfalto
Los vehículos de dos competidores que parece marchen picados, uno a través del punto de Refuelling y otro a través del paso directo hacia la competición
El rallye despliega una multitud de medios, tanto de la
propia organización y empresas colaboradoras como 
del ayuntamiento, que "presta" sus muy eficaces 
servicios de emergencia y bomberos al rallye
En el tema del asfalto consiguieron alcanzar en el año 1998 el mejor coeficiente posible, coeficiente que han mantenido hasta el día de hoy. Lo cual podría parecer sencillo, pero a poco que investigues acerca de cómo se organiza una prueba de estas, descubres que mantenerse ahí fácil, fácil no es. Para animarles a seguir, en 1994 volverían a obtener el campeonato gallego absoluto para escuderías. Nada mal para unos novatos en el asfalto.
El tiempo ha ido pasando y a medida que el tiempo ha ido dictando su canción tanto esta prueba como la escudería que la organiza han tenido que adaptarse a los tiempos, las comunicaciones con las administraciones han pasado de la presentación en papel a ser vía telemática; con la comodidad y caos que esto representa. Lo que antes igual tardabas un mes, pero sabias que estaba entregado ahora tarda un mes, pero no sabes si esta entregado correctamente o no hasta el ultimo momento y muchas veces; como por ejemplo en esta ultima edición; cuando te contestan con una negativa no hay tiempo material para presentar alegaciones o para cambiar y volver a presentar las cosas. En esta ocasión una parte de un tramo tuvo que ser eliminada porque atravesaba un entorno protegido, y para cuando llego el informe negativo ya no había tiempo para aplicar variaciones, así que en Siroco optaron por eliminar el trozo que les habían denegado.
No siempre es posible terminar una de
estas pruebas. En este caso este coche
rompió el embrague y termino su día
marchando a lomos de una grúa.
También el buscar nuevos tramos tiene complicaciones a la hora de que los vecinos de la zona no están muy a favor en la gran medida de los casos de que les pase un rallye por delante de casa. Porque hacen mucho ruido, porque son peligrosos (¿No has visto que cada vez que hablan de un rallye en televisión es porque se ha muerto algún espectador?) y porque, aunque les gusten los coches y el motor lo prefieren lejos de sus casas, de sus campos, de sus montes… Así convierten el hecho de organizar un rallye; deporte que a mi particularmente ya he dicho que no me gusta; en una odisea que con gran dificultad se consigue terminar. 
Mas de uno estará pensando, si ya has dicho Dani Castro, que el rallye no te gusta ¿Por qué escribes un articulo que habla bien de los rallyes? Bueno, es sencillo en realidad, cualquier cosa que atraiga la atención hacia nuestra comarca de Ferrolterra y que pueda ayudar a que esta mejore, me parece bueno apoyarla. Y es que en realidad si no apoyamos las cosas que hacen que venga gente aquí, ya sea el rallye de Narón, la Pantin Classics, o el evento que sea que se de en nuestra comarca en particular y en Galicia en general… ¿De que nos extrañamos de cómo están las cosas? No me gustan los rallyes, es verdad. Pero el rallye de Narón y el de Ferrol, esos si me gustan. Porque ayudan a que se conozca nuestra tierra un poquito mas lejos. Y eso siempre será bueno.

Nos vemos en el próximo paseo.
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martes, 3 de julio de 2018

EL FUGITIVO SAN VICENTE



El camino que debemos seguir a pie.
Hoy vamos a seguir paseando por las tierras de Ferrolterra, en esta tarde nublada de casi verano; casi porque ya veis como anda el patio; vamos a visitar San Sadurniño. Pero no vamos a ir a San Sadurniño mismo. Calzaos las botas de montaña que nos vamos a ver si San Vicente ha salido de parranda.

Mas o menos en el medio del valle de San Sadurniño, se localiza el monte de San Vicente, conocido también como el Pico de Ferreira. No rebasa los cuatrocientos metros de altura sobre nivel del mar, pero lo cierto es que, desde lejos, visto desde su cara oeste, al menos a mi me recuerda ciertamente al monte Everest en las intro de las películas de la Paramount Pictures.

Llegar hasta allí es relativamente sencillo; aparte de que esta bien indicado; no como el camino para ir a Breamo que recordareis esta muy bien señalizado, pero tampoco es como para llegar al primer punto de disparo del Forgoselo. Es digamos que un término intermedio; está señalizado, pero deberéis ir prestando atención.

Como siempre para estos casos os recomiendo que tengáis en el móvil – Navaja suiza la APP Cartografía de España con la que podréis guiaros cómodamente; siempre y cuando sepáis interpretar un mapa.

En todo caso os indico brevemente. Partiremos como siempre desde el Polígono Industrial de Vilar de Colo. Desde aquí iremos dirección Ferrol y cogeremos la autopista hasta la salida 34F, luego continuaremos dirección polígono industrial Rio do Pozo, justo como cuando vamos hacia Valdoviño; pero atención, al llegar a la Autopista AG-64; que es la que pasa sobre el puente que encontrareis al pasar la base del SPEIS Narón, entramos en ella dirección Villalba.

Edificacion abandonada al principio de la subida.
Seguiremos hasta la salida 13 y aquí saldremos de la autopista para a continuación seguir en dirección Moeche – Ortigueira. Cuando lleguemos al casco urbano de San Sadurniño, vamos a ver un bar; el Café del Palacio y un poco más adelante una rotonda pequeña. Cogeremos en esta rotonda la primera salida, y no soltaremos esta carretera en un buen rato. Se trata de la DP-7601 y la seguiremos hasta pasar la iglesia de san Paio (San Pelayo). A partir de aquí iremos muy atentos; puesto que, aunque hay señales están justo a la salida de curvas y no son inmensas. Si no vamos atentos podríamos no verlas y pasarnos. ¿Cómo sabemos que nos hemos pasado? Simple, si llegáis a un lugar que se llama BORREIROS DE ARRIBA, dad media vuelta y con calma buscad el desvió otra vez; hay dos. La señal de Borreiros por cierto la ve un ciego, si vais mas o menos atentos, sabréis que os habéis pasado.

Una vez que cojáis el desvió, misma política, avanzar sin soltar la pista que habéis cogido. Después de lo cual llegaremos a una curva con un lavadero y un manzano. Aparcamos del lado del lavadero donde no molestemos y echamos pie a tierra. Desde aquí toca moverse a pie. Aunque vale que ahora que lo veis estaréis pensando “pero si el camino es transitable, hay marcas para rueda” lo cierto es que esas supuestas marcas para rueda, son en realidad guías para el agua de lluvia y si no se nota que lo son es porque; aparte de los vehículos técnicos de mantenimiento del repetidor que hay en la cima; hay un sinfín de "listos" que dicen: “El camino es transitable, hay marcas para rueda”. Desenfundamos la cámara y empezamos a caminar.

Abstracta obtenida en la casa abandonada.
Bien, ahora que ya estamos en lo nuestro, si nos fijamos al comenzar a avanzar veremos que hay una casa abandonada, según avanzamos tiene el acceso a nuestra derecha, merece la pena detenernos un instante a disparar unas pocas veces; yo suelo hacerlo cuando vengo para hacer aquí los “Disparos de calentamiento” que tengo por costumbre hacer al comenzar cada salida. Además, en esta casa abandonada; si tienes imaginación; puedes sacar abstractas como esta.

Sigamos avanzando, hay a nuestra izquierda, siempre según subimos, posiciones de disparo a medida que ascendemos, yo suelo parar a comprobar que vistas tengo desde la subida cada pocos metros. Al principio del ascenso espaciando mas las paradas y a partir de la curva cerrada (Sabréis cual es nada mas verla, palabra) lo hago cada pocos metros, cinco como mucho. Una vez que hayáis llegado a la cima, llega el momento de desplegar el trípode y buscar posiciones de disparo. No hay un ángulo mejor o peor ni una orientación mejor que otra. Aquí domináis el valle dado que como os decía al principio, el pico esta en el centro del valle de San Sadurniño. Poneos cómodos, abrid fuego y hasta que dure la batería o la tarjeta. No olvidéis haceros un par de panorámicas desde el mirador. Salen de muerte. Os dejo con la leyenda.


LA LEYENDA DE SAN VICENTE

La cama del santo.

El Pico de Ferreira o de San Vicente es uno de los lugares mágicos del Valle de San Sadurniño. Como todo lugar mágico que se precie en Galicia, tiene su leyenda; la cual, como toda leyenda de lugar mágico gallego que se precie, está basada en lo real. En la cima del Pico, había una ermita dedicada a San Vicente que, todavía estaba en pie cuando Pedro Froilaz se la dona al monasterio de Xúbia allá por el año 1125.

Esta iglesia, como en otros muchos casos; por ejemplo, la ermita de Breamo; fue construida sobre un antiguo lugar de culto precristiano. De la religión de los habitantes de los “castros del Valle de San Sadurniño” que no era otra sino la religión celta, así lo demuestran las increíbles tradiciones celtas que se celebraban cada 25 de mayo en la cima del Pico, poniendo velas en las roturas y hendiduras de la “cama del santo”. Gente enferma acudía a rogar sanación al santo, incluso cuando la ermita ya había desaparecido y de ella solo quedaba lo que se supone es un sarcófago (La conocida como “Cama del Santo”). Según la tradición daban cinco vueltas alrededor del sarcófago humedeciendo la parte dolorida con el agua de la piscina. La otra opción era obviamente meterse uno dentro del sarcófago de piedra para aliviar incluso los dolores de muelas. La gente también lleva animales o se hace un ritual para convocar al santo pidiendo la curación.

Primer plano del cenicero.
Al bajar podéis parar en la iglesia de San Paio, en la que hay una imagen de San Vicente que esta atada con cadenas. Es la imagen que estaba en la ermita, que cuando se demolió esta fue traslada hasta la iglesia de Ferreira. El porque de las cadenas es muy sencillo. Parece ser que al santo no le hizo demasiada gracia que le trasladaran a su nueva residencia. Así que por las noches abandonaba la iglesia de Ferreira y volvía a dormir hasta su cama, el sarcófago que hemos comentado. Y cada mañana los vecinos tenían que subir a buscarlo hasta el pico. Finalmente, cuando los vecinos se hartaron de subir todas las mañanas hasta el pico a buscar al santo decidieron encadenarlo, para que no volviera a huir en sus particulares fiestas nocturnas. Y así sigue en nuestros días, encadenado y sin abandonar la iglesia de Ferreira.

Nos vemos en el próximo paseo.

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Vista panorámica del valle de San Sadurniño desde el Pico San Vicente. Dirección Mar





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